viernes, 11 de noviembre de 2016

Ni Seguridad, ni Social...

#IncidenciaFusion
Cuatro meses tosiendo sin parar, con falta de aire, los ojos ensangrentados y el consiguiente mareo y paliza corporal.  Voy 8 veces ¡¡8!! al modernísimo Centro de Salud de mi pueblo, cada vez me atiende un doctor distinto al mío, al que le tengo que contar toda mi vida clínica de principio a fin en 2 minutos, porque el ordenador no funciona. Cada uno, con toda su buena voluntad, me pone un tratamiento diferente, y ninguno me hace absolutamente nada. Cuando les sugiero que quizá, sería conveniente hacerme alguna prueba, bajan la mirada al suelo y cambian de tema. El último que me ve, me dice que ya no sabe qué mandarme, porque ya he tomado antibióticos, antihistamínicos, corticoides, antitusivos, expectorantes, dextrometorfano, codeína, etc, etc, y que ya sólo puede mandarme vitamina A y miel de flores :O


Pido por favor a este último (el 8º que me ve) que me pida alguna prueba porque no aguanto más los 40 ataques de tos salvaje al día. El doctor se apiada de mí, y arriesgando su puesto de trabajo me manda a hacer una radiografía de Tórax, para un mes después... ( Ya llevo 5 meses y medio tosiendo, total, uno más, no importa, verdad?).

Desesperada, me voy a urgencias del pueblo de al lado a ver si me hacen la placa. Allí no hay ni dios. El equipadísimo Centro de Salud vacío por completo un viernes por la tarde, pero abierto.

Al fin aparece alguien vestido de 061, que sin muchas ganas de más problemas (habría que ver las horas que llevaba de guardia) me pregunta qué quiero, le digo que me mandan de mi centro de salud a que me hagan una radiografía porque tengo mucha tos y me dice que para eso no se va a Urgencias. Y además, que allí por la tarde no hay nadie de rayos.
Ni de rayos ni de nada, allí no había ni el gato.
Yo quiero llorar, porque llevo muchos meses sin vida, sin poder reír, sin poder subir escaleras, sin poder irme a andar, sin poder hacer ningún esfuerzo, y me niego a aceptar que voy a estar así el resto de mi vida, pero intento explicarle a la señora que no puedo más, que necesito que alguien me haga caso.

En ese momento, con los nervios, me da la tos, y a ella se le cambia la cara y la actitud. Me invita a entrar en la consulta, me pone el fonendo y me hace preguntas. Ahora quiero llorar pero de alegría, porque es la primera vez en 6 meses que alguien parece interesarse por mi tos. Le cuento todo el peregrinaje que llevo, pero ella no levanta la mirada del ordenador. Después de enumerarle la farmacia completa y el herbolario que me había metido para el cuerpo en los últimos seis meses sin éxito alguno, me dice que como ya me lo he tomado todo, no sabe qué recetarme, y me manda a comprar caramelos para la tos . . . 
Salgo de allí tosiendo y con la misma sensación de abandono de las otras 8 veces anteriores en las que acudí al centro de salud con la ilusión de que mi tos aflojara, sin éxito ninguna de ellas.

Al día siguiente en casa, me tiro 3 largos minutos tosiendo sin parar, sin que me entrara aire en los pulmones. Nunca había pasado por algo tan desesperantemente desagradable. Mi hijo llorando de verme, pensaba que me moría ya. Y es que crees que mueres, porque te asfixias y los ojos parecen salirse. Tenía mucho miedo, porque no soy médico, pero aquello podía ser desde una alergia o una neumonía hasta un cáncer de pulmón, y nadie me hacía ni caso.
Veo que no puedo seguir así y me voy a Urgencias del PTS.
Con dos cojones y mucha moral, le digo a mi familia que no me esperen despiertos...

Llego a la 1 de medio día. Aquello estaba a reventar. Hago la cola de Admisión. Demasiado paciente para tan poco personal. Me siento a esperar que me llamen. A la hora justa me llaman a Clasificación. Demasiado paciente para tan pocos médicos. Vuelvo a repetir por décima vez todo lo que llevo pasado y tomado. Como es una tos, no tengo preferencia, así que paso a la segunda sala de espera a esperar que me llamen. Son las dos de la tarde y aquello está hasta los topes. Hay gente de todas las edades. En tu infinito aburrimiento los observas a todos intentado adivinar por qué están allí, y rezando porque lo suyo sea menos grave que lo tuyo.
Pasa otra hora, y otra, y otra, y otra. Por megafonía suenan nombres que no se entienden pero que nunca es el tuyo, y encima, cuando cuelgan, te dejan un rato con el pitido ensordecedor de un teléfono mal colgado, o de una megafonía mal instalada. Aquello era lo más parecido a una tortura china. Veía a la gente con cara de dolor por todas partes.

La señora mayor de al lado está en una silla de ruedas, temblando y balbuceando sus dolores. Escucho a su hijo indignado decirle a alguien por teléfono que llevan allí desde las 10 de la mañana, y que son las 6 de la tarde y aún no la han llamado. Esa señora debía tener 85 años, estaba delgada y débil. Llevaba 8 horas esperando que la llamaran.
Yo sólo tenía una tos...

Ante semejante panorama, cansada y muerta de hambre, a las 6 de la tarde decidí irme a casa. Aquello no parecía tener fin, y tampoco confiaba mucho en salir de allí con una solución.
5 horas de parking en el PTS: 10€. 1.660 pts. Anda, qué curioso, tienen las mismas siglas el nombre del hospital y la pesetas. Qué robo.

Me voy a casa desesperada, con los ojos llenos de lágrimas de tanto toser y de pena, sin saber ya qué hacer ni dónde ir. Desamparo absoluto.
Ya llevo 6 meses sin parar de toser, y nadie me ha preguntado si fumo.

De pronto se me enciende la bombilla. El lunes iré a un médico privado y ya está, porque no puedo seguir así. Tengo los ojos siempre rojos del esfuerzo constante, me duele el pecho del esfuerzo y después de cada ataque de tos acabo como si me hubieran dado literalmente una paliza una panda de matones a sueldo.

Pido cita en una clínica privada con la idea de que me puedan hacer allí mismo las pruebas necesarias. Me la dan para esa misma tarde con el neumólogo. Voy y me manda al alergólogo a que me haga una espirometría, y a rayos a por una radiografía de tórax. Si, esa que no me pudieron pedir antes en el Centro de Salud ni hacerme en urgencias del pueblo de al lado, porque por la tarde no hay nadie de rayos. Y los gatos aún no saben manejar esas máquinas.
En dos horas me habían visto dos especialistas sin prisas y me habían hecho dos pruebas sin tener que esperar meses ni salir de la clinica. 320€ y a la farmacia a por el aerosol que me prescriben, que cuesta 60€. 380€ en total, y a esperar a la semana que viene que me pudiera ver otra vez la neumóloga, y ver si el aerosol me había hecho efecto. Jamás en mi vida desee tanto que algo funcionara. Ni siquiera cuando me casé.

A los tres días parecía que tosía menos. Al menos no las 30 veces que tosía antes del milagroso aerosol de 60€.
Vuelvo a la neumóloga contenta y feliz, porque ya solo tengo 20 ataques de tos al día.
Ella se alegra, y son otros 120€.
500€ me ha costado poder respirar un poco y con cuidado para no toser. Porque lo de respirar hondo, bostezar, estornudar o reírme, parecía haber pasado a la historia. 

Pregunto yo: ¿No hubiera sido más barato para la Administración y para mi, que la primera vez que acudí al médico, me hubiera prestado la atención necesaria y me hubiese pedido la radiografía?. Se hubieran ahorrado 8 visitas mías (con la consiguiente reducción de colas para los demás usuarios), los 35 medicamentos recetados para nada, y yo esos 500€ que aún me duelen.
Es simplemente hacer las cosas bien, y no tratarnos como a ganado.
(Insisto: la culpa de este despropósito no la tiene el personal sanitario, sino quien lo mal-dirige).

Pido cita (otra vez) en mi Centro de Salud por gusto, para contarle a alguno de los 8 que me habían visto, que por fin había encontrado la solución a mi tos, previo pago, eso sí.
No era definitiva, pero por fin algo de aire entraba en mis pulmones. 
Unas se gastan el dinero en ponerse tetas, yo en poder respirar.

La doctora pareció avergonzarse de lo que le conté. Me había gastado 500€ que no me sobraban en ir a un sitio donde alguien me hiciera caso.
Tenía entendido que la Seguridad Social no receta medicamentos prescritos por médicos privados. Pues me recetó dos envases de los de 60€ la pieza. Sin decirle yo nada. Creo que si, que estaba avergonzada.
Aunque para mi, lo verdaderamente vergonzante, es tener a esos médicos explotados, atendiendo a un paciente cada 6 minutos, que mientras entran y se sientan ya han pasado tres. Es imposible que nos puedan atender en condiciones, por mucho que quieran. Mi respeto hacia ellos.
Después de 7 meses y mucho corticoide de última generación en mi cuerpo, ya empiezo a poder estornudar sin que inmediatamente me de un ataque de tos, y si me da, no es tan destructor. Gracias a la médico privada ya sólo toso dos o tres veces al día.
Ah! Ella si me preguntó si fumaba...Tenía tiempo para preguntar.

La Seguridad Social "modelo" que teníamos en España, lo único de lo que podíamos alardear en el extranjero además del sol y la paella, se ha convertido en una enorme sala de teatro donde los de abajo curran a destajo sin saber qué está pasando, los usuarios entramos y salimos sin ver solucionados nuestros dolores, y los de arriba se ríen a carcajadas y se están forrando a costa de destrozarla delante de nuestros ojos. Mientras, millones de profesionales tienen que trabajar precariamente y acatar unas normas y decisiones ABSURDAS.

Porque esos profesionales de la sanidad merecen un respeto.
Porque los pacientes merecemos una mínima atención.
Porque las limpiadoras, las cocineras, las auxiliares, los celadores, los cirujanos, los enfermeros, los médicos y los adjuntos, los de practicas y los veteranos, merecen tener medios para hacer bien su trabajo.
La gente mayor, los niños, las mujeres embarazadas, los enfermos de cáncer, los que se han roto una pierna, los que tienen diabetes o los que no podemos respirar, merecemos un respeto y una atención digna. Hemos llegado a niveles de tercer mundo. Y no, no es una frase hecha.
Porque hay cosas que se deben hacer bien. No están tratando con jamones o con piezas de motores. El juego es con personas, y las personas pueden morir si no se las atiende a tiempo y con profesionalidad. Y de nada sirve tener profesionales preparados si no hay tiritas.

A esos señores de ahí arriba, a los que la PUTA política puso en unos sillones demasiado valiosos para sus culos y demasiado inteligentes para sus cerebros... A esos que pudiendo arañar más euros para sus bolsillos, les importa una mierda que alguien pueda perder a su padre, a su hijo o a su marido.

Señores de arriba, ¿POR QUÉ?

No es difícil hacer cuentas, y adivinar que el no tratar en condiciones a la población, deriva en una población enferma, y eso a la larga, le sale más caro a la Administración. O quizá si nos morimos como chinches por tonterías que tienen fácil arreglo, a los señores de arriba le dan un plus de productividad.

No se puede hacer un hospital de 250 millones de euros y que a los dos días esté como si tuviera 40 años.
No se pueden comprar máquinas que no llegan a funcionar.
No se puede exprimir a un trabajador echándole encima la tarea de 3 por la mitad de un sueldo.
No se puede dejar que la gente se muera. No es ético.

No se puede, desde un puesto político, decidir sobre cuestiones de las que no se entiende.
NO SE PUEDE, señores de arriba, no.
Pasen por el grupo de facebook creado por un médico harto de ver barbaridades https://www.facebook.com/groups/Granada16O/ y lean algunos de los casos que cuenta la gente de a pié, los que trabajan duro para pagar los impuestos que pagan sus sueldazos. Sé que les importa poco, pero si algo así les pasara a ustedes, a sus esposas o hijos, seguro que la cosa cambiaba. Esto es vergonzoso, inhumano y de asesinos a sueldo.
Un sueldo que repito, les pagamos nosotros.

Estamos HARTOS de ver sus caretos sonrientes en las fotos. No entendemos de qué se están riendo, porque nuestra calidad de vida está en juego, y a nosotros no nos hace NINGUNA gracia.
Y no, no vamos a seguir aguantando sus abusos. De esta van ustedes, con suerte, a la calle (aunque su sitio sería la cárcel). Bueno tranquilos, quien dice la calle, dice a cualquier puesto en cualquier otra Consejería o Empresa de energía, como es costumbre que pase con los políticos que demuestran no servir para el puesto en que se les ha puesto. Generalmente a dedo.

No vamos a rendirnos, no vamos a parar hasta que esto vuelva a ser lo que era. Queremos #2hospitalescompletos, queremos que dejen trabajar a los profesionales y les doten de los medios necesarios,  queremos que los responsables de este desastre sean apartados de puestos de responsabilidad, ya que queda demostrado que ni para calentar su sillón sirven.
Y no, no es negociable.
Por mucho que mareen la perdiz y muevan fichas falsas, no vamos a ceder ni un àpice.

Y para acabar, voy a volver a nombrar a quien nos ha hecho despertar de este letargo letal. Jesús Candel, Spiriman para los amigos. Admiro tu fuerza, tu empeño, tu valentía y tu valor. Si los de ahí arriba tuvieran la mitad de vergüenza que tú, ya estarían desfilando por la puerta. Pero tranquilo, que antes o después, cada uno acabará donde merece, porque la gente no es tonta, y los miles y miles de personas que estamos contigo, lo vamos a estar hasta el final.
Señores de arriba: El pueblo os ha puesto ahí, y ese mismo pueblo os va a sacar de donde nunca debisteis estar, porque no tenéis capacidad y porque no todo en la vida es el dinero.
Y la manta empieza a moverse...
La SALUD es lo primero. PUNTO.




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Más cosas arriba a la derecha ;) ---->

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